lunes, 25 de enero de 2016

Chucky




Chucky es un muñeco diabólico con el cabello pelirrojo y ojos celestes, que siempre viste con un suéter a rayas y mameluco de jean. Es famoso por ser el protagonista de una saga de películas de terror.



¿Qué tiene de diabólico?



Charles Lee Ray es un asesino que, antes de morir, logra realizar un ritual vudú para transferirle su alma al hasta entonces inocente juguete. Tiempo después, Chucky va a parar en manos de un niño llamado Andy, como regalo de cumpleaños. El muñeco, ahora maldito, aprovecha esa situación para realizar toda clase de crímenes.



 Su objetivo

 
Transferir su alma al cuerpo de Andy y así poder cobrar vida nuevamente.




¿Lo logra?



Claro que no. la madre del niño se da cuenta de todo y lo mata (en la primera película, porque después resucita).


Curiosidades

Con el tiempo Chucky forma una adorable familia de asesinos. Tiffany es su esposa, Glen y Glenda, sus hijos.

 


lunes, 11 de enero de 2016

El Ghul



El nombre Ghul proviene de la remota lengua árabe, y su significado oscila entre "demonio" y "espectro". Es un integrante menor de la extensa familia de los muertos-vivos.
     Básicamente, un Ghul es un humano que fue atacado por un vampiro que decidió no traspasarle la condición vampírica, sino dejarlo de algún modo a mitad de camino.
     Sin alcanzar ninguna de las dos condiciones —ni muerto, ni vampiro—, este bastardo nocturno se ve relegado a la vida en los cementerios, para intentar satisfacer su hambre de carne muerta. Si no logra profanar una tumba recién cerrada, tratará de atacar y matar a algún desprevenido que ande por el cementerio para enseguida comérselo. Si tampoco tiene suerte, roerá una lápida o, como algunos relatos aseveran, se morderá a sí mismo para apaciguar de alguna manera su ansiedad.


viernes, 18 de diciembre de 2015

El Zaratán

Si todos los monstruos tuvieran el tamaño del Zaratán, ellos serían los dueños del mundo.


                                                                                                         De una vieja leyenda irlandesa





Zaratán








Cuando llegó a los oídos del misionero Brandán la noticia de la existencia de una isla maravillosa, camino al Paraíso Terrenal, decidió embarcarse junto a diecisiete monjes para tratar de encontrar la felicidad.
     Según cuenta la leyenda, mientras iban en viaje, fueron pasando por distintas islas agradables y misteriosas hasta que llegaron a un lugar perfecto para el descanso y allí acamparon.
     Prepararon el fuego y pusieron a asar las carnes de las aves que habían cazado. Los monjes estaban alegres, cada vez más convencidos de que estaban a punto de llegar al Paraíso Terrenal. Pero la aventura se les convirtió en desgracia cuando la isla comenzó a moverse y a hundirse en el mar. Desesperados, corrieron hasta alcanzar la nave y alejarse, mientras veían cómo la isla desaparecía en las profundidades.
     Recién ahí comprendieron que habían acampado sobre una gigantesca ballena, un monstruo conocido como el Zaratán. Desde entonces -San Brandán vivió a mediados del 500- se habla de la isla que aparece y desaparece y que fue vista durante siglos.
     El primer viaje de Simbad el marino, en el maravilloso libro de Las mil y una noches, narra una historia exactamente igual.